


Vamos a recordar que Vincent no está loco. Solo quiere dormir, necesita dormir. Tú también te cargarías media ciudad si no te dejaran dormir. Eso sí, no se si te enfrentarías a todo un ejército por eso.
En este momento, Vincent, se encuentra desafiando a una centena de soldados con tan solo dos cuchillos. Leo dice:
-Vince, creo que vamos a necesitar algo más que tus cuchillos para salir de ésta.
-¿No me jodas, Leo? Pensé que ibas a sacar algún cacharro que pudiera servirme.
Theo Van Gogh, liderando el ejército, habla:
-Hermano, esto tiene que acabar. Ríndete ahora y al menos te quedarán las piernas para andar.
-Que te follen, Theo. Si me arrancas los brazos, te lanzaré los cuchillos con la boca.
-Siempre tan tozudo e irreflexivo, Vincent. ¿En todo este tiempo no tes has parado a pensar que quizá no seas más que una marioneta? ¿Una herramienta para llevar a a cabo un plan mayor que tú? Solo he venido a impedir que te sigan manejando.
-Maldito gilipollas, otra vez has estado viendo películas de conspiraciones
-Seguro, ¿pero qué hay de Leonardo?¿Por qué te ayuda con todo esto?
-Tú también deberías ayudarme si un bicho gigante intenta matarme, cabrón.
-Basta de tonterías. Leo, cuéntale a mi hermano quién está detrás de todo esto.
Da Vinci, golpea con fuerza la cabeza de Vincent, y éste, cae inconsciente.
-Ya has tenido que joderla, Theo -dice Leonardo.-Has desvelado la sorpresa antes de tiempo. Pero dime, ¿que és un ejercito contra la mayor asesina del mundo y el bicho más grande jamás visto? No te molestes, yo te respondo. Es un ejército muerto. ¡Franz, Felice! ¡Acabad con ellos!
Franz no estaba muerto. Franz se ha vuelto ha transformar en el insecto gigante. Franz y Felice vuelven a estar juntos, y juntos destruyen a un ejército en un pestañeo. Para cuando termina, Theo Van Gogh está agonizando en el suelo. Las tres siluetas, Leo, Franz y Felice, se acercan a él. Leonardo dice:
-Bien Theo, menuda mierda ¿eh? Me parece que intentar convencer a tu hermano, encima de un tanque, no ha sido la mejor opción.
-Vete a la mierda, Da Vinci.-responde Theo.-Vincent es un psicópata, pero no va a dejar que le manipuléis. Si crees que os va ayudar, estás más tarado que él.
-Es posible, pero quizá lo haga él solito sin decirle nada, como hasta ahora. Es cuestión de alumbrar el camino correcto. Felice, mata a este gilipollas.
Lo que sigue es la cabeza de Theo ensartada en el paraguas de Felice Bauer.
Unas horas después, en algún lugar recóndito, Vincent despierta.
-¡Cojones! Qué bien me ha sentado esta siesta. Vale, ¿dónde está mi hermano? ¿a quién hay que descuartizar?
-Tranquilo Vince, tu hermano está bien, míralo allí. -dice Felice.
La cabeza del hermano de Vincent descansa en una vitrina. El pelirrojo grita:
-Maldita cerda, te voy a rajar. Te has adelantado antes de que pudiera preguntarle nada.
Aparece Leonardo con alguien a su lado, en las sombras.
-Relájate Vincent-dice el hombre en las sombras.-Yo te daré todas las respuestas.
El hombre misterioso se muestra. Vincent le observa:
-No me jodas. Max Brod. El puto genio detrás de todo es ¿Max Brod?. Un editor de mierda, manipulador de la obra del que creía mi amigo. Vale, Max, suéltame tu discursito de dominación mundial para que pueda rajarte cuanto antes.
-No se trata de dominación, Vincent, y ahórrate el sarcasmo. Se trata de tu camino, de nuestro camino. De la destrucción total y absoluta de la humanidad. Esta especie ha tocado fondo, y debe ser aniquilada. Y cuando eso ocurra, nosotros, nos quitaremos de en medio también.
-La puta que te parió, Max. Estás jodidamente desquiciado o quieres parecerlo. Pensé que me ibas a decir algo como: “… y entonces, los genios y superdotados heredaremos la tierra y guiaremos a nuestros descendientes por el buen camino…” Mira, Max, te diré lo que voy a hacer. Voy a reventaros la cabeza a todos y me voy a ir a dormir.
-Imaginaba que dirías eso. Es una lástima, me hubiera gustado que fuese el auténtico Van Gogh el que nos ayudase. Leonardo, muéstrale a Vincent tu última creación.
-¿Por qué no acabo ya con vosotros?-se pregunta Vincent.-Bueno, os seguiré el juego. ¡Leonardo, muéstrame tu nueva mierda!
-Bien Vince, prepárate-dice Da Vinci.-Te presento a las mejores máquinas de matar desde Vincent Van Gogh. ¡Los diez clones de Vincent Van Gogh que destruirán la humanidad!
Vincent sonríe:
-¡Vamos hijos, matad a vuestro padre si tenéis cojones!
(Concluirá…)