Ganzúas x Ganzúas



hellcome  

DEJAD DORMIR A VINCENT(Conclusión)

Vincent, Vincent, Vincent, ¿cómo te has metido en este jaleo? Una decena de clones tuyos van a destriparte, porque sabes que al único enemigo al que no puedes vencer es a ti mismo…¿O sí?

-¿Te gusta cómo han quedado tus hijos, Vincent? -pregunta Max Brod.

-Sí, se parecen mucho a un cadáver. -responde Vince.

-Claro, al tuyo. Todos salidos de aquella oreja que te cortaste hace años. -dice Max.

-Así que no escuchan bien, ¿eh? Entonces puedo insultarles todo lo que quiera sin que griten, puesto que tampoco los oigo hablar mucho. Bueno, qué remedio…

Vince se ha dado cuenta que no lleva su gabardina con los cuchillos. Echa una mirada a su alrededor, y piensa en algo muy salvaje. Corre hacia la vitrina donde está la cabeza de su hermano, revienta el cristal y agarra la cabeza.

-Por ejemplo, ¡tú! -dice Vince, mientras lanza la cabeza de su hermano contra uno de sus clones.

La cabeza impacta a su vez contra el cráneo del clon, que cae, al momento, inconsciente. Vince grita: 

-¡Uno menos, quedan nueve, esto va a ser como jugar a los bolos!

Los nueves clones restantes rodean a Vincent, y le lanzan sus cuchillos. Vince agarra con la boca los que iban dirigidos a su cabeza, y, para sorpresa de todos, se deja atravesar por el resto de cuchillos. El pelirrojo dice:

-Aghhj, esto es un subidón de adrenalina. A ver, a ver, venga, ¡Equilibremos el asunto!

Vince lanza dos cuchillos contra un clon, pero éste se aparta, lo que hace que impacten contra Franz, que torna rápidamente en el insecto gigante, Gregor Samsa. Ése era el plan.

-Ahora está fuera de control.-dice Vince-¡Vamos Franz, jálate a tu novia!

Franz, desatado, engulle la mitad del cuerpo de Felice, y a continuación se dirige hacia Max Brod. Max grita:

-¡Felice, no!

-Eh, Franz, has oído eso, el cabrón de Max te ponía los cuernos con tu novia, por eso te dejó. Desuella al hijo de puta. -dice Vince, mientras corta el cuello de un clon.

Quedan ocho clones, cada vez más asustados por la brutalidad del auténtico Van Gogh. El pelirrojo se dedica a cortar los brazos del clon con el cuello rajado, mientras los otros observan. Vince dice:

-Hay que joderse lo duros que están los huesos, y lo fácil que se rompen cuando quieren. Oye Leo, ¿no tienes una sierra o algo?

Leonardo, visiblemente cabreado, da una orden a los clones:

-Van Gogh´s, activad vuestro teleportador, ¡ahora!.

Cinco de los clones desaparecen. Vince grita a Leonardo:

-¡Puto viejo, eso es trampa! ¿A dónde cojones han ido?

-Lo siento, Vince. Me temo que no se trata solo de tus clones, sino de las perfectas armas químicas. Todos dispuestos a explotar en cada uno de los continentes liberando el virus letal que llevan en su interior, el virus que acabará con toda la humanidad.

-¿A toda la humanidad?¿Quieres decir que las putas cucharas gigantes van a sobrevivir, y tú vas a morir? Qué lástima…Bueno, ¿y cuánto tiempo nos queda?

-A ti muy poco,Vince. Esos tres clones van a acabar contigo.

-¿En serio? Pues yo los veo bastante acojonados. Incluso a Max luchando contra el bicho, ¿por qué pelea por su vida, no se iba a suicidar?

-Lo hará cuando tú hayas desaparecido.

-Entonces que sea tarde…

Vincent, coge uno de los brazos cortados de un clon. Con uno de ellos asfixia a otro, mientras los otros dos clones no pueden moverse.

Franz se ha comido una de las piernas de Max, y éste se arrastra por el suelo. La humanidad comienza a morir, presa del virus desencadenado. Vincent dice:

-Esto se pone muy mal, ¿eh? Va a morir todo dios.

El loco del pelo rojo, se dirige tambaleándose por la sangre perdida, hacia los clones. De su cuerpo arranca dos cuchillos, y los clava en la frente de sus dobles, inmovilizados por el pánico.

-Bueno, parece que hemos terminado. Sólo quedáis vosotros dos y Franz.-dice Vincent, mientras mira a Max y a Da Vinci.

-Esto no tenía que acabar así.-dice Max, desangrándose por su pierna.

Van Gogh no se tiene en pie. Franz lo observa empadado en sangre. El insecto gigante parece que duda un segundo, pero finalmente engulle a Vincent. Leonardo grita de alegría:

-¡Sí, por fin hemos acabado con él, Max!

-Entonces es el momento.-dice Max, mientras dispara contra su propia cabeza.

Franz está delante de Leonardo. Leonardo busca entre sus artilugios y saca un bote lleno de pequeños insectos.

-Franz, esta historia llega a su fin,-dice Da Vinci- vas a morir devorado por estos pequeños depredadores.

Leonardo abre el bote, y los insectos vuelan hacia Franz, comenzando a devorarle por sus patas. En ese momento, Franz, vomita a Vincent, que cae encima de Leonardo. Vincent, en su último aliento, grita:

-¡¿Que pasa viejo, pensabas que ibas a ser el último en morir?! ¡Ci vediamo, hijo de puta!

Vincent atraviesa el cerebro de Leonardo por sus orejas, con sus últimos cuchillos.

El cuerpo de Franz desaparece terminado por los insectos, que vuelan hacia el exterior del búnker. Vince dice:

- Bien hecho, Franz, maldito cabrón. Hay que joderse, lo que tiene que hacer uno para echarse a dormir.

Vince muere desangrado…

El planeta entero queda deshabitado, el virus, finalmente, acabó con toda la vida.

¿Con toda la vida…?

Uno de los clones de Vincent, el que que había sido golpeado por la cabeza de Theo, despierta amnésico. Desorientado, deambula por el búnker. Tras un rato, encuentra algo.

-¿Qué, qué es esto? Parece, parece un invento de Leonardo Da Vinci. No puede ser, no puedo creer que tenga tanta suerte. Es, ¡es una máquina del tiempo!

El clon de Vince, consigue poner en marcha la máquina, tras horas de estudio.

Son las 7 de la mañana, el clon de Vincent ha viajado al pasado, antes de toda esta locura, tiene sueño, mucho sueño, como si no hubiera dormido en años. El clon está cerrando los ojos. Algo se oye en la calle:

-¡¡El afiladoooooor…!!!